sábado, 6 de noviembre de 2010

ARGENTINA Entre la academia y el mercado Página 12


LA SITUACION DE LOS POSGRADOS EN ARGENTINA Y LATINOAMERICA

Entre la academia y el mercado

La edición 2010 del Premio Pedro Krotsch de Estudios sobre la Universidad, organizado por el Instituto Gino Germani y Clacso, distinguió al ensayo “Imágenes de los posgrados”, de Marcela Mollis, profesora de Ciencias de la Educación. Aquí, fragmentos centrales del texto.

Por Marcela Mollis

La educación superior latinoamericana de los ’90 atravesó dos tipos de transformaciones muy visibles. Por un lado, las que afectaron al Estado y su relación con el financiamiento público educativo, en particular el superior, terciario y universitario. Por el otro, la expansión explosiva de la demanda social por la educación superior. Ante esta coyuntura surgieron respuestas diferentes. Se crearon nuevas instituciones privadas y públicas que modificaron el tradicional principio de gratuidad del nivel superior del sistema, se vendieron servicios a la comunidad para aumentar los recursos propios, se acortaron las carreras para otorgar títulos intermedios con reconocimiento en el mercado de trabajo, se abrieron posgrados orientados a cubrir áreas de actualización profesional en desmedro de los posgrados académicos de carácter científico, etc. (...)

En las últimas décadas, la formación de los recursos humanos de alto nivel se ha realizado en los programas de posgrado expandidos en el mundo entero (...) Paradójicamente, en América latina, la explosión de los posgrados –-que no pocas veces se asocia a un debilitamiento evidente de la enseñanza de grado– ha carecido del impacto esperado respecto de la producción de conocimiento innovador y la capacitación de quienes se dedican a la ciencia y la tecnología (...)

En la mayoría de los posgrados de América latina se viene produciendo una tensión excluyente entre la formación en investigación y el entrenamiento profesional en áreas especializadas. Esta falsa exclusión da por resultado la explosión institucional y matricular de los segundos sobre los primeros. Entre los factores que contribuyen al desarrollo del mercado de los posgrados profesionales podemos señalar: a) la ausencia de una política científica sostenida de parte de los Estados nacionales, b) la ausencia de un sector empresario que demande resultados del campo científico para aplicar a la producción, y c) un contexto internacional en el que las grandes corporaciones importan no sólo el saber, sino además la tecnología y los recursos humanos jerárquicos. Sin embargo, resulta importante señalar que una parte considerable de la investigación de la región se realiza de modo preponderante en el sector público, en las universidades y especialmente en el nivel de los doctorados.

Si se analizan comparativamente los cambios en los distintos países de la región entre 1994 y 2004, es notable el aumento de la matrícula en Colombia y Cuba, que multiplicaron nueve veces sus alumnos de posgrado; le sigue Venezuela, que aumentó ocho veces la matrícula; luego Argentina, que quintuplicó su alumnado de posgrado. Si bien México cuadruplicó y Brasil duplicó su matrícula y ambos países siguen liderando la región, ahora concentran un poco más del 50 por ciento de los alumnos de posgrado y no una mayoría absoluta como ocurría diez años atrás.

El caso argentino

En 2006 en Argentina, la mayor cantidad de estudiantes de posgrado se concentraba en los programas de maestría y las especializaciones, mientras que el doctorado tenía la menor cantidad de alumnos. Respecto de las carreras de posgrado por áreas, se comprueba la histórica tendencia a la mayor concentración de estudiantes del doctorado en las ciencias aplicadas y la mayor concentración de estudiantes en las maestrías humanísticas, así como la mayor cantidad de estudiantes en las especialidades de las ciencias de la salud y de las ciencias sociales. Se evidencia una tendencia de crecimiento de los posgrados en Argentina, concentrada en la llamada Región Metropolitana, ubicada en la ciudad de Buenos Aires, donde se localiza la UBA, con una matrícula de grado superior a los 300 mil estudiantes (...)

Los doctorados académicos están directamente relacionados con la investigación y el financiamiento estatal, y como en el resto de América latina, es el nivel del posgrado que menos desarrollo cuantitativo ha tenido comparado con las maestrías y especializaciones (...) Existen 204 programas de doctorados acreditados, con unos 8300 alumnos, de los cuales casi el 80 por ciento se concentra en el sector público. El número de ingresantes en los últimos 10 años se aproxima a 1100 estudiantes. Se aprueban unas 425 tesis por año y el 52 por ciento de los doctorados acreditados pertenece a las ciencias básicas, menos del 10 por ciento a las ciencias médicas y el 20 por ciento a las ciencias sociales (...)

Llama la atención el poco peso de las “ciencias agrícolas” en un país cuya fuente de acumulación económica principal es el agro y, asimismo, la escasa participación de las ciencias sociales, que fueron diezmadas durante la dictadura militar 1976-83 y que no se recuperaron durante el proceso de democratización iniciado en 1983 (...)

En suma, existe un conjunto de tensiones que recorren la educación superior de la región como consecuencia de la explosión de la demanda por la educación superior y la respuesta diferenciada a la misma. Se diversificó la oferta institucional, se crearon nuevas instituciones terciarias no universitarias privadas y se expandieron nuevos ciclos de posgrado –fundamentalmente especializaciones– pagos o arancelados en las universidades públicas. Como resultado, se pueden reconocer las siguientes tensiones: posgrados selectivos –elitistas– versus posgrados no selectivos orientados al cliente; posgrados académicos versus posgrados profesionalizantes, posgrados articulados con trayectos formativos comunes versus ciclos desintegrados (actualización, especialidades y maestrías) con superposición de ofertas y desaprovechamiento de recursos. Las recomendaciones para resolver estas dimensiones problemáticas son:

    * Estudiar la viabilidad de nuevos posgrados académicos (maestrías y doctorados) con trayectos comunes integrados, en áreas profesionales, en cooperación con el sector productivo, representantes de las economías regionales (Unasur) y el planeamiento estratégico gubernamental (local–regional) en aras del desarrollo económico y cultural autónomo y emancipador.
    * Establecer criterios académicos mínimos para los cursos, carreras de especialización y maestrías profesionales con parámetros de excelencia uniformes para los ciclos profesionales inferiores.
    *  Llevar adelante una política de evaluación permanente de carácter institucional (no sólo la que refiere a los órganos evaluadores externos) que permita “tutorear” la viabilidad y excelencia de los programas en sus tres dimensiones (pedagógica, académica y organizacional).
    * Renovar las misiones de los posgrados con una perspectiva integradora de las diferencias (profesionalizar la investigación y cientifizar / tecnologizar la formación profesional).
    * Organizar la oferta de cursos por cohorte cerrada de alumnos para consolidar una mayor eficiencia en torno de los egresados y la producción de tesis.
    * Promover la complementariedad entre conocimiento científico y conocimiento aplicado: ¿cómo usar la ciencia para transformar?; existe cierta minusvaloración del área profesional desde el ámbito científico, hay que lograr una relación más equilibrada entre los institutos de investigación y las ofertas de posgrados profesionales.
    * Superar el hiato entre el crecimiento numérico de la oferta y la calidad; para ello hay que ponderar la calidad para adaptar el crecimiento cuantitativo con mayor presupuesto y recursos; buscar el rédito financiero con el desfinanciamiento de la oferta o la disminución de los recursos materiales redunda en el empobrecimiento de la educación superior en su conjunto.





martes, 2 de noviembre de 2010

Entrevista exclusiva con Eduardo Galeano EL PUENTE



El Puente viajó hacia Montevideo, Uruguay para realizar una entrevista con Eduardo Galeano, reconocido escritor galardonado en el mundo entero. Fue una charla amena y muy valiosa, a metros del histórico Teatro Solís en Ciudad Vieja de la capital uruguaya. Por momentos parecía que uno estaba leyendo un libro o mirando una emisión televisiva en la que hablaba Eduardo… pero en realidad estábamos conversando de par a par. Aprovechamos este espacio para agradecerle, nuevamente, la oportunidad de haber compartido un café y una charla inolvidable.

- Próximamente esta entrevista estará publicada en la edición de julio de la revista Generación 3 -


EL PUENTE: ¿Qué visión tiene sobre el mundo actual?


Eduardo Galeano: Trato de verlo… es difícil verlo porque está muy enmascarado, muy complicado, pero uno hace lo posible por entender este mundo inexplicable donde cada minuto mueren 15 niños de una enfermedad curable. Cada minuto ese mismo mundo gasta tres millones de dólares en armamento. La industria de la muerte devora la mayor parte de los recursos en este mundo que dice ser pacífico, que además dice ser democrático, pero está dirigido por los cinco países que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas y son quienes cortan el bacalao. Los otros desempeñamos una función simbólica.


EP: Y en este mundo que acaba de describir, ¿qué función cumple la comunicación?


EG: Se han abierto canales nuevos en las estructuras de los últimos años. De algún modo a mí me han devuelto la confianza, la posibilidad de que la tecnología pueda ser amiga de las mejores energías humanas, cosa que no siempre se da. Te lo digo porque internet nació al servicio del Pentágono. En realidad, nació como fruto de un trabajo arduo y largo de los investigadores de la Universidad de Berkeley, en California. Pero después internet quedó en manos del Pentágono para la planificación de sus operaciones en el exterior, es decir, para programar a escala universal estas operaciones militares que estaban al servicio de los grandes exterminios, que en realidad no se llaman así, pero merecerían ser así llamados. Sin embargo, con el paso del tiempo, paradójicamente – hay paradojas que te devuelven el optimismo cuando éste se te cae por un agujerito del bolsillo -  internet terminó por convertirse en una herramienta muy diferente, que sigue sirviendo a fines militares, pero también a muchos otros fines y que además, sin ninguna duda, ha ampliado el espacio de la comunicación. Esto permitió que resuenen de otro modo y, mil veces más que antes, las voces que antes estaban condenadas a resonar a campana de palo. O sea que sólo existían para minorías muy minoritarias pero que en general, encarnaban causas valiosas para el género humano. No siempre las voces que más resuenan coinciden con las mejores bocas, más bien ocurre al revés. Entonces muchos de esos grupos que parecían condenados a la soledad o al aislamiento, gracias a esta tremenda revolución tecnológica que significó internet, ahora tienen otras posibilidades de comunicación. Igual, los grandes centros de comunicación están monopolizados en muy pocas manos, sobre todo la comunicación de mayor resonancia popular que sigue siendo la televisión.


EP: Entonces le ve el lado positivo a internet…


EG: Con internet me pasó una cosa muy complicada. Yo como soy prehistórico, en realidad pertenezco a una etapa de la humanidad ya superada, el pre paleolítico y el neolítico, entonces tengo una desconfianza natural a las máquinas. Siempre sospeché de estas máquinas nuevas que aparecían. Las tomaba con pinzas, con mucha desconfianza porque tenía la sospecha de que bebían de noche. Cuando nadie las veía, ellas bebían, se dedicaban al trago fuerte y por eso hacían cosas inexplicables durante el día. Todavía tengo esa sospecha pero ya la he superado bastante. Ahora mi opinión cambió. Incluso hasta escribo a máquina, aunque escribo a mano, soy manual: manuscrito soy, pero después utilizo la computadora. Lo mismo me pasó con internet. Lo veía con mucha desconfianza, pero reconozco que tiene muchas virtudes, aunque mi experiencia personal no es la mejor. Porque en mi larga vida de escritor, los tres artículos que más repercusión tuvieron y por los que me paran en la calle para felicitarme y circulan con mi firma en internet, no son míos. Uno se refiere a “Las cosas viejas”, otro que se llama “Por qué no tengo un DVD”, lo cual es falso porque sí tengo y otro que es “Mi nieta Sofía” y yo no tengo ninguna nieta Sofía. Entonces están estos tres trabajos de enorme éxito y que me felicitan por eso que yo no escribí. Y habiendo escrito tanto, empiezo a deshojar la margarita… me mato, no me mato, me mato, no me mato…


EP: Y consecuentemente con esa pregunta viene ligado el rol los medios de comunicación y qué opinión le merece la Ley de Servicios Audiovisuales de la Argentina que tanto ha dividido las aguas.


EG: Yo hago lo poquito que puedo y no lo muchito que quiero. Lamentablemente no he podido leer del todo la ley, me encantaría poder hacerlo. De todos modos te digo, me parece sano todo lo que contribuya a lidiar un poco el peso de los monopolios a escala universal, monopolios que todavía controlan la comunicación en gran medida. El margen de aparición de las voces independientes se multiplicó gracias a la tecnología en estos últimos años. Pero, de todos modos, los grandes medios siguen  siendo pocos y cada vez en menos manos. No conozco la ley argentina como para poder opinar sobre ella, pero sí en líneas generales te diría eso y también te diría que es bueno todo lo que se pueda hacer para estimular el desarrollo de los medios alternativos de comunicación que vienen desde la realidad. O sea que no opinan sobre ella, sino que viene de ella. Por ejemplo las radios comunitarias, las emisoras comunitarias o los mil y un periódicos que hay por ahí, que yo creo que son la prueba de la vitalidad social que el mundo conserva. La capacidad que el mundo todavía tiene de sentir ganas de sentir y de hacer.


EP: En relación al tema del Genocidio Armenio, ¿cómo analiza esta lucha?


EG: La lucha del pueblo armenio por el rescate de su propia memoria y por el reconocimiento internacional de lo que allí ocurrió, es una lucha que no es solamente armenia, es una lucha internacional. Es una lucha por el rescate de la memoria. Los pueblos que han sufrido matanzas, como es el caso de los países latinoamericanos que han pasado períodos de represión feroz parecen no tener derecho a la memoria. Es un mundo que llegó al nivel más abominable del derecho a la propiedad y, la memoria también tiene propietario, entonces hay países con derecho a la memoria y países que no. Esto es una prueba de que este mundo no es de veras democrático. En el último libro que publiqué, “Espejos”, que es un libro de esos raros que yo hago, cuento una historia real. Cuando Hitler estaba por invadir Polonia, mientras se reúne con su estado mayor, para estudiar los pro y los contra, porque ya había decidido invadir y tenía lista la coartada. Además había inventado que Polonia quería invadir Alemania que es siempre la misma historia… ningún país tiene la honestidad de decirlo “yo mato para robar” sino que dicen “yo mato para defenderme”, las guerras son todas defensivas y ésta también. Hitler eso ya lo tenía preparado, pero quería conversar con sus más próximos sobre cómo veían ellos la invasión de Polonia y ahí surgieron algunas observaciones “cómo caerá esto en el mundo, cómo lo entenderá la opinión pública internacional, no habrá mucho alboroto, si no se armará mucho lío” y Hitler cortó la discusión con una sola pregunta: “¿y quién se acuerda hoy de los armenios?” Ahí se callaron todos e invadieron Polonia con la impunidad con la que había ocurrido, algunos años antes, la matanza de los armenios.


EP: Entonces esto lo convierte en un asunto de todos…


EG: Yo creo que el derecho a la memoria es un derecho universal, un derecho humano, todos tenemos el derecho a recordar y, por lo tanto, tenemos derecho a la justicia. O sea que esa memoria también implique derecho a la justicia. Yo soy un convencido de la causa. Pero también fui derrotado dos veces. Fui dos veces miembro de la comisión que organizó aquí los plebiscitos contra la ley de impunidad, contra una ley infame que se votó en el Uruguay que otorgó impunidad al Terrorismo de Estado. Entonces, a fines de los años 80, hicimos el primer plebiscito contra esa ley y lo perdimos por poquito, pero lo perdimos. Y ahora en el 2009, junto con las elecciones hicimos una campaña y se hizo el plebiscito contra la impunidad de nuevo, pero perdimos una vez más, por muy poquito, pero perdimos. O sea que hemos sido derrotados dos veces. Da la impresión que la mayoría de la gente de países como este, como el Uruguay, no es que esté a favor de los militares ni mucho menos, pero que no le dan demasiada importancia o que piensan que no hay que revolver esas cosas. La idea de que, como decía un político uruguayo, “no hay que tener ojos en la nuca, los ojos están al frente”, pero ocurre que si uno tiene ojos en la frente y no tiene ojos en la nuca corre el peligro de no recordar en los pozos en los que cayó, las piedras con las que tropezó y eso conduce a la repetición de la historia. La mayoría de la población en Uruguay creo que no tiene la conciencia suficiente como para ir y votar. Lo que pasó fue que no conseguimos los votos necesarios, los demás no se pronunciaron, no es que votaron en contra. Esto quiere decir que la gente no se lo tomó o no estaba bien informada y porque además, nuestra fuerza de izquierda, el Frente Amplio, a la cual yo pertenezco tampoco se movió mucho por esto. Entonces el tema de la memoria es un tema muy delicado, muy complicado en todo el mundo, no sólo para Armenia y esto no te lo digo como consuelo. Es muy difícil pelear por la recuperación del derecho de recordar, que es un derecho inalienable, un derecho fundamental del ser humano, tanto en el plano personal como en el plano colectivo. El derecho de recordar nos permite confirmar que no hemos nacido de la oreja de una cabra, o sea que hay una continuidad en el proceso humano, en esta navegación terrestre de la que formamos parte.


EP: Pasando a otro tema… al capitalismo y su crisis actual… qué opina al respecto, se acerca el final demostrando que no es un sistema eficiente, son fisuras o simplemente se trata de una crisis más de la que saldrá fortalecido el mismo sistema?


EG: Soy un pésimo profeta, hasta en el fútbol que es el tema que más me interesa. Cada vez que auguro una victoria, viene una derrota como ahora, yo soy de Nacional y ayer perdimos con Peñarol.


La muerte del capitalismo ha sido anunciada tantas veces que yo no me la creo. Parece tener más de siete vidas, a diferencia de los gatos, o por lo menos hasta ahora ha demostrado una gran capacidad de supervivencia. El capitalismo tiene una estructura montada que funciona, con mucha eficiencia, para descargar su crisis sobre las espaldas de sus víctimas. Es decir, son los pobres los que pagan la crisis de los ricos. Y también son los pobres los que ponen los muertos en las guerras y los que proporcionan al sistema una mano de obra barata que los salva también de cada una de sus caídas y de los períodos críticos. Estos mecanismos funcionan a escala universal, estos mecanismos de comercio, de créditos que manejan también las relaciones laborales y hasta ahora les ha permitido mantenerse a flote y además sobrevivir recompensando a los culpables de cada una de las crisis. Esta última, que todavía está pegando coletazos a todo el mundo, nació en Wall Street, nació por obra y gracia de los especuladores de Wall Street, pero cualquiera que lea los diarios puede creer que la crisis nació en Grecia. Entonces estos señores, los responsables de la crisis, los especuladores timbearon al mundo, el mundo ahora es una ruleta. El capitalismo cada vez más financiero y menos económico, se habla cada vez más de las finanzas y menos de la economía y entonces qué pasó, estos señores se retiraron de la crisis cobrando unas indemnizaciones fabulosas, como si fueran sus víctimas y no sus verdugos. El último es el caso del presidente del directorio de la Goldman Sachs, que es una empresa dedicada a la delincuencia y es la que asesoró a los gobiernos griegos anteriores a éste para que mintieran en sus datos sin que se notara. Este hombre se ha retirado con unos diez millones de dólares de recompensa, lo que no está mal para uno de los autores de los crímenes. O sea que hasta en esto el capitalismo demuestra una gran eficiencia. Es ineficiente desde el punto de vista del flaco favor que nos hace a todos distribuyendo tan mal los panes y los pesos. Pero sí es eficiente a la hora de recompensar su abnegación.


EP: Siguiendo en este mismo contexto y teniendo en cuenta que primero el imperio atacó con armas, después con las dictaduras y más tarde con las medidas neoliberales… creo que ahora hay un cambio con esta actitud de unidad latinoamericana, cómo cree que influye esto sobre el imperio?


EG: Sí. Yo creo que Latinoamérica se tiene que unir por una cuestión de sentido común, pero cuesta mucho. Todavía estamos lejos de la unidad deseada. Quizás porque todos los discursos la invocan y cuando más invocan, menos hacen. Hay un desencuentro, que es una tradición latinoamericana entrañable entre los discursos y los hechos: cuanto más se habla de unidad, menos se la practica. La verdad que no es un proceso fácil, es un proceso muy complicado y que va a llevar mucho tiempo. Porque hemos sido organizados para el desvínculo, para el odio mutuo, para la ignorancia mutua, para pelearnos entre nosotros en vez de actuar juntos. Si no te unís, estás frito porque este es un mundo de grandes espacios divididos donde por  separado no tenemos lugar. Pero cuesta.


EP: Pero ha habido un cambio de actitud…


EG: Sí, eso sí. Por lo menos hay una disposición nueva de que tenemos que encontrarnos, pero es muy complicado no va a ser fácil. Incluso ahora en Europa se está viendo que la moneda común, que es la misma idea que estaba presente en América Latina, demuestra que no es la primera etapa sino que es de las últimas y no hay que apurarse con ese tema por los desniveles que existen. Nosotros somos una unidad posible de muchas diversidades, lo que es bueno en principio, es bueno que el mundo sea diverso, es bueno que no estemos condenados a morirnos de aburrimiento, pero tampoco queremos morirnos de hambre, pero tiene el inconveniente de que es un tema de contradicción en América Latina. Es una región llena de contradicciones internas, pero no hay que tenerle miedo a las contradicciones, son la prueba de que es un territorio vivo, es un reino vivo el mundo, pero hay que tener paciencia y saber que todo esto cuesta.


EP: Hablando de Latinoamérica… ¿Qué sintió cuando el presidente Hugo Chávez le regaló Las Venas Abiertas a Obama cuando asumió?


EG: Yo no me había enterado y salí a pasear con mi perro Morgan, que pobre murió no hace mucho, mi gran amigo Morgan… y salimos los dos a pasear y escuchamos los gritos de los vecinos… “Eduardo, Eduardo” y Morgan paró las orejas, pensó “ahora nos asaltan”. Tanto cariño de golpe, ¿qué era eso?


Y entonces los elogios que me empezaron a llover me deprimieron muchísimo porque eran todos elogios mercantiles. Me decían “estás vendiendo muchísimo, poné la tele, poné la radio, estás llegando a número dos, estás vendiendo como nunca, qué bárbaro, qué bien” y ahí pensé “ahora viene el mangazo, ahora Morgan preparate” pero por suerte no, hasta ahí no llegaron, pero sí insistieron en felicitarme en lo que no me importa que es vender. A mí no me importa vender mucho, yo no fabrico mercadería, escribo libros, entonces lo que me importa es llegar a los demás. En ese sentido, ese gesto generoso de Chavez significó que mis libros se muevan, no sólo Las Venas, sino otros también, pero fue un gesto simbólico, claramente. El libro se convirtió, con el paso de unos cuantos años, no creas que fue fácil, en un símbolo de la otra historia, de la otra realidad, de la otra voz, de la otra manera de ver las cosas. Y en ese sentido fue que Chávez lo regaló. Yo preferiría que le hubiese regalado la edición en inglés, pero se lo regaló en español que es una lengua que Obama no maneja. Pero el gesto fue lindo, muy simbólico.


EP: Además, si el contenido que tiene el libro llegó a gente que no lo conocía es un mensaje muy valioso


EG: En realidad yo hubiese preferido que ahora el libro esté en un museo de arqueología. Pero lamentablemente, la realidad no cambió en lo fundamental. Seguimos viviendo en un mercado mundial y de las necesidades ajenas, por eso el libro no perdió actualidad. Lo que yo hubiese querido es que la perdiera rápidamente, pero no ocurrió. Entonces, de algún modo, el éxito del libro genera el fracaso nuestro.  Igual, el libro cubre una función que va más allá del momento en el que fue escrito, de la realidad actual. Lo que intenta explicar es cómo el subdesarrollo es un resultado del desarrollo ajeno, cómo en el mundo no hay ninguna riqueza que sea inocente. Es decir, sobre eso, no pierde actualidad.


domingo, 31 de octubre de 2010

ARGENTINA Publican Conferencia de Michel Foucalt: Cuerpo Utópico Página 12

En esta conferencia de Foucault –que acaba de publicarse en castellano–, el cuerpo es primero “lo contrario de una utopía”, lugar “absoluto”, “despiadado”, al que se confronta la utopía del alma. Pero finalmente el cuerpo, “visible e invisible”, “penetrable y opaco”, resulta ser “el actor principal de toda utopía” y sólo calla ante el espejo, ante el cadáver o ante el amor.



 Por Michel Foucault *


Apenas abro los ojos, ya no puedo escapar a ese lugar que Proust, dulcemente, ansiosamente, viene a ocupar una vez más en cada despertar1. No es que me clave en el lugar –porque después de todo puedo no sólo moverme y removerme, sino que puedo moverlo a él, removerlo, cambiarlo de lugar–, sino que hay un problema: no puedo desplazarme sin él; no puedo dejarlo allí donde está para irme yo a otra parte. Puedo ir hasta el fin del mundo, puedo esconderme, de mañana, bajo mis mantas, hacerme tan pequeño como pueda, puedo dejarme fundir al sol sobre la playa, pero siempre estará allí donde yo estoy. El está aquí, irreparablemente, nunca en otra parte. Mi cuerpo es lo contrario de una utopía, es lo que nunca está bajo otro cielo, es el lugar absoluto, el pequeño fragmento de espacio con el cual, en sentido estricto, yo me corporizo.


Mi cuerpo, topía despiadada. ¿Y si, por fortuna, yo viviera con él en una suerte de familiaridad gastada, como con una sombra, como con esas cosas de todos los días que finalmente he dejado de ver y que la vida pasó a segundo plano, como esas chimeneas, esos techos que se amontonan cada tarde ante mi ventana? Pero todas las mañanas, la misma herida; bajo mis ojos se dibuja la inevitable imagen que impone el espejo: cara delgada, hombros arqueados, mirada miope, ausencia de pelo, nada lindo, en verdad. Y es en esta fea cáscara de mi cabeza, en esta jaula que no me gusta, en la que tendré que mostrarme y pasearme; a través de esta celosía tendré que hablar, mirar, ser mirado; bajo esta piel tendré que reventar. Mi cuerpo es el lugar irremediable al que estoy condenado. Después de todo, creo que es contra él y como para borrarlo por lo que se hicieron nacer todas esas utopías. El prestigio de la utopía, la belleza, la maravilla de la utopía, ¿a qué se deben? La utopía es un lugar fuera de todos los lugares, pero es un lugar donde tendré un cuerpo sin cuerpo, un cuerpo que será bello, límpido, transparente, luminoso, veloz, colosal en su potencia, infinito en su duración, desligado, invisible, protegido, siempre transfigurado; y es bien posible que la utopía primera, aquella que es la más inextirpable en el corazón de los hombres, sea precisamente la utopía de un cuerpo incorpóreo. El país de las hadas, el país de los duendes, de los genios, de los magos, y bien, es el país donde los cuerpos se transportan tan rápido como la luz, es el país donde las heridas se curan con un bálsamo maravilloso en el tiempo de un rayo, es el país donde uno puede caer de una montaña y levantarse vivo, es el país donde se es visible cuando se quiere, invisible cuando se lo desea. Si hay un país mágico es realmente para que en él yo sea un príncipe encantado y todos los lindos lechuguinos se vuelvan peludos y feos como osos.


Pero hay también una utopía que está hecha para borrar los cuerpos. Esa utopía es el país de los muertos, son las grandes ciudades utópicas que nos dejó la civilización egipcia. Después de todo, las momias, ¿qué son? Es la utopía del cuerpo negado y transfigurado. La momia es el gran cuerpo utópico que persiste a través del tiempo. También existieron las máscaras de oro que la civilización micénica ponía sobre las caras de los reyes difuntos: utopía de sus cuerpos gloriosos, poderosos, solares, terror de los ejércitos. Existieron las pinturas y las esculturas de las tumbas; los yacientes, que desde la Edad Media prolongan en la inmovilidad una juventud que ya no tendrá fin. Existen ahora, en nuestros días, esos simples cubos de mármol, cuerpos geometrizados por la piedra, figuras regulares y blancas sobre el gran cuadro negro de los cementerios. Y en esa ciudad de utopía de los muertos, hete aquí que mi cuerpo se vuelve sólido como una cosa, eterno como un dios.


Pero tal vez la más obstinada, la más poderosa de esas utopías por las cuales borramos la triste topología del cuerpo nos la suministra el gran mito del alma, desde el fondo de la historia occidental. El alma funciona en mi cuerpo de una manera muy maravillosa. En él se aloja, por supuesto, pero bien que sabe escaparse de él: se escapa para ver las cosas, a través de las ventanas de mis ojos, se escapa para soñar cuando duermo, para sobrevivir cuando muero. Mi alma es bella, es pura, es blanca; y si mi cuerpo barroso –en todo caso no muy limpio– viene a ensuciarla, seguro que habrá una virtud, seguro que habrá un poder, seguro que habrá mil gestos sagrados que la restablecerán en su pureza primigenia. Mi alma durará largo tiempo, y más que largo tiempo, cuando mi viejo cuerpo vaya a pudrirse. ¡Viva mi alma! Es mi cuerpo luminoso, purificado, virtuoso, ágil, móvil, tibio, fresco; es mi cuerpo liso, castrado, redondeado como una burbuja de jabón.


Y hete aquí que mi cuerpo, por la virtud de todas esas utopías, ha desaparecido. Ha desaparecido como la llama de una vela que alguien sopla. El alma, las tumbas, los genios y las hadas se apropiaron por la fuerza de él, lo hicieron desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, soplaron sobre su pesadez, sobre su fealdad, y me lo restituyeron resplandeciente y perpetuo.


Pero mi cuerpo, a decir verdad, no se deja someter con tanta facilidad. Después de todo, él mismo tiene sus recursos propios de lo fantástico; también él posee lugares sin lugar y lugares más profundos, más obstinados todavía que el alma, que la tumba, que el encanto de los magos. Tiene sus bodegas y sus desvanes, tiene sus estadías oscuras, sus playas luminosas. Mi cabeza, por ejemplo, mi cabeza: qué extraña caverna abierta sobre el mundo exterior por dos ventanas, dos aberturas, bien seguro estoy de eso, puesto que las veo en el espejo; y además, puedo cerrar una u otra por separado. Y sin embargo no hay más que una sola de esas aberturas, porque delante de mí no veo más que un solo paisaje, continuo, sin tabiques ni cortes. Y en esa cabeza, ¿cómo ocurren las cosas? Y bien, las cosas vienen a alojarse en ella. Entran allí –y de eso estoy muy seguro, de que las cosas entran en mi cabeza cuando miro, porque el sol, cuando es demasiado fuerte y me deslumbra, va a desgarrar hasta el fondo de mi cerebro–, y sin embargo esas cosas que entran en mi cabeza siguen estando realmente en el exterior, puesto que las veo delante de mí y, para alcanzarlas, a mi vez debo avanzar.


Cuerpo incomprensible, cuerpo penetrable y opaco, cuerpo abierto y cerrado: cuerpo utópico. Cuerpo absolutamente visible, en un sentido: muy bien sé lo que es ser mirado por algún otro de la cabeza a los pies, sé lo que es ser espiado por detrás, vigilado por encima del hombro, sorprendido cuando menos me lo espero, sé lo que es estar desnudo; sin embargo, ese mismo cuerpo que es tan visible, es retirado, es captado por una suerte de invisibilidad de la que jamás puedo separarlo. Ese cráneo, ese detrás de mi cráneo que puedo tantear, allí, con mis dedos, pero jamás ver; esa espalda, que siento apoyada contra el empuje del colchón sobre el diván, cuando estoy acostado, pero que sólo sorprenderé mediante la astucia de un espejo; y qué es ese hombro, cuyos movimientos y posiciones conozco con precisión pero que jamás podré ver sin retorcerme espantosamente. El cuerpo, fantasma que no aparece sino en el espejismo de los espejos y, todavía, de una manera fragmentaria. ¿Acaso realmente necesito a los genios y a las hadas, y a la muerte y al alma, para ser a la vez indisociablemente visible e invisible? Y además ese cuerpo es ligero, es transparente, es imponderable; nada es menos cosa que él: corre, actúa, vive, desea, se deja atravesar sin resistencia por todas mis intenciones. Sí. Pero hasta el día en que siento dolor, en que se profundiza la caverna de mi vientre, en que se bloquean, en que se atascan, en que se llenan de estopa mi pecho y mi garganta. Hasta el día en que se estrella en el fondo de mi boca el dolor de muelas. Entonces, entonces ahí dejo de ser ligero, imponderable, etc.; me vuelvo cosa, arquitectura fantástica y arruinada.


No, realmente, no se necesita sortilegio ni magia, no se necesita un alma ni una muerte para que sea a la vez opaco y transparente, visible e invisible, vida y cosa; para que sea utopía basta que sea un cuerpo. Todas esas utopías por las cuales esquivaba mi cuerpo, simplemente tenían su modelo y su punto primero de aplicación, tenían su lugar de origen en mi propio cuerpo. Estaba muy equivocado hace un rato al decir que las utopías estaban vueltas contra el cuerpo y destinadas a borrarlo: ellas nacieron del propio cuerpo y tal vez luego se volvieron contra él.


En todo caso, una cosa es segura, y es que el cuerpo humano es el actor principal de todas las utopías. Después de todo, una de las más viejas utopías que los hombres se contaron a ellos mismos, ¿no es el sueño de cuerpos inmensos, desmesurados, que devorarían el espacio y dominarían el mundo? Es la vieja utopía de los gigantes, que se encuentra en el corazón de tantas leyendas, en Europa, en Africa, en Oceanía, en Asia; esa vieja leyenda que durante tanto tiempo alimentó la imaginación occidental, de Prometeo a Gulliver.


También el cuerpo es un gran actor utópico, cuando se trata de las máscaras, del maquillaje y del tatuaje. Enmascararse, maquillarse, tatuarse, no es exactamente, como uno podría imaginárselo, adquirir otro cuerpo, simplemente un poco más bello, mejor decorado, más fácilmente reconocible; tatuarse, maquillarse, enmascararse, es sin duda algo muy distinto, es hacer entrar al cuerpo en comunicación con poderes secretos y fuerzas invisibles. La máscara, el signo tatuado, el afeite depositan sobre el cuerpo todo un lenguaje: todo un lenguaje enigmático, todo un lenguaje cifrado, secreto, sagrado, que llama sobre ese mismo cuerpo la violencia del dios, el poder sordo de lo sagrado o la vivacidad del deseo. La máscara, el tatuaje, el afeite colocan al cuerpo en otro espacio, lo hacen entrar en un lugar que no tiene lugar directamente en el mundo, hacen de ese cuerpo un fragmento de espacio imaginario que va a comunicar con el universo de las divinidades o con el universo del otro. Uno será poseído por los dioses o por la persona que uno acaba de seducir. En todo caso la máscara, el tatuaje, el afeite son operaciones por las cuales el cuerpo es arrancado a su espacio propio y proyectado a otro espacio.


Escuchen, por ejemplo, este cuento japonés y la manera en que un tatuador hace pasar a un universo que no es el nuestro el cuerpo de la joven que él desea:

“El sol disparaba sus rayos sobre el río e incendiaba el cuarto de las siete esteras. Sus rayos reflejados sobre la superficie del agua formaban un dibujo de olas doradas sobre el papel de los biombos y sobre la cara de la joven profundamente dormida. Seikichi, tras haber corrido los tabiques, tomó entre sus manos sus herramientas de tatuaje. Durante algunos instantes permaneció sumido en una suerte de éxtasis. Precisamente ahora saboreaba plenamente la extraña belleza de la joven. Le parecía que podía permanecer sentado ante ese rostro inmóvil durante decenas y centenas de años sin jamás experimentar ni fatiga ni aburrimiento. Así como el pueblo de Menfis embellecía antaño la tierra magnífica de Egipto de pirámides y de esfinges, así Seikichi con todo su amor quiso embellecer con su dibujo la piel fresca de la joven. Le aplicó de inmediato la punta de sus pinceles de color sostenidos entre el pulgar, el anular y el dedo pequeño de la mano izquierda, y a medida que las líneas eran dibujadas, las pinchaba con su aguja sostenida en la mano derecha”.


Y si se piensa que la vestimenta sagrada, o profana, religiosa o civil hace entrar al individuo en el espacio cerrado de lo religioso o en la red invisible de la sociedad, entonces se ve que todo cuanto toca al cuerpo –-dibujo, color, diadema, tiara, vestimenta, uniforme–, todo eso hace alcanzar su pleno desarrollo, bajo una forma sensible y abigarrada, las utopías selladas en el cuerpo.


Pero acaso habría que descender una vez más por debajo de la vestimenta, acaso habría que alcanzar la misma carne, y entonces se vería que en algunos casos, en su punto límite, es el propio cuerpo el que vuelve contra sí su poder utópico y hace entrar todo el espacio de lo religioso y lo sagrado, todo el espacio del otro mundo, todo el espacio del contramundo, en el interior mismo del espacio que le está reservado. Entonces, el cuerpo, en su materialidad, en su carne, sería como el producto de sus propias fantasías. Después de todo, ¿acaso el cuerpo del bailarín no es justamente un cuerpo dilatado según todo un espacio que le es interior y exterior a la vez? Y también los drogados, y los poseídos; los poseídos, cuyo cuerpo se vuelve infierno; los estigmatizados, cuyo cuerpo se vuelve sufrimiento, redención y salvación, sangrante paraíso.


Realmente era necio, hace un rato, de creer que el cuerpo nunca estaba en otra parte, que era un aquí irremediable y que se oponía a toda utopía.


Mi cuerpo, de hecho, está siempre en otra parte, está ligado a todas las otras partes del mundo, y a decir verdad está en otra parte que en el mundo. Porque es a su alrededor donde están dispuestas las cosas, es con respecto a él –y con respecto a él como con respecto a un soberano– como hay un encima, un debajo, una derecha, una izquierda, un adelante, un atrás, un cercano, un lejano. El cuerpo es el punto cero del mundo, allí donde los caminos y los espacios vienen a cruzarse, el cuerpo no está en ninguna parte: en el corazón del mundo es ese pequeño núcleo utópico a partir del cual sueño, hablo, expreso, imagino, percibo las cosas en su lugar y también las niego por el poder indefinido de las utopías que imagino. Mi cuerpo es como la Ciudad del Sol, no tiene un lugar pero de él salen e irradian todos los lugares posibles, reales o utópicos.


Después de todo, los niños tardan mucho tiempo en saber que tienen un cuerpo. Durante meses, durante más de un año, no tienen más que un cuerpo disperso, miembros, cavidades, orificios, y todo esto no se organiza, todo esto no se corporiza literalmente sino en la imagen del espejo. De una manera más extraña todavía, los griegos de Homero no tenían una palabra para designar la unidad del cuerpo. Por paradójico que sea, delante de Troya, bajo los muros defendidos por Héctor y sus compañeros, no había cuerpo, había brazos alzados, había pechos valerosos, había piernas ágiles, había cascos brillantes por encima de las cabezas: no había un cuerpo. La palabra griega que significa cuerpo no aparece en Homero sino para designar el cadáver. Es ese cadáver, por consiguiente, es el cadáver y es el espejo quienes nos enseñan (en fin, quienes enseñaron a los griegos y quienes enseñan ahora a los niños) que tenemos un cuerpo, que ese cuerpo tiene una forma, que esa forma tiene un contorno, que en ese contorno hay un espesor, un peso, en una palabra, que el cuerpo ocupa un lugar. Es el espejo y es el cadáver los que asignan un espacio a la experiencia profunda y originariamente utópica del cuerpo; es el espejo y es el cadáver los que hacen callar y apaciguan y cierran sobre un cierre –-que ahora está para nosotros sellado– esa gran rabia utópica que hace trizas y volatiliza a cada instante nuestro cuerpo. Es gracias a ellos, es gracias al espejo y al cadáver por lo que nuestro cuerpo no es lisa y llana utopía. Si se piensa, empero, que la imagen del espejo está alojada para nosotros en un espacio inaccesible, y que jamás podremos estar allí donde estará nuestro cadáver, si se piensa que el espejo y el cadáver están ellos mismos en un invencible otra parte, entonces se descubre que sólo unas utopías pueden encerrarse sobre ellas mismas y ocultar un instante la utopía profunda y soberana de nuestro cuerpo.


Tal vez habría que decir también que hacer el amor es sentir su cuerpo que se cierra sobre sí, es finalmente existir fuera de toda utopía, con toda su densidad, entre las manos del otro. Bajo los dedos del otro que te recorren, todas las partes invisibles de tu cuerpo se ponen a existir, contra los labios del otro los tuyos se vuelven sensibles, delante de sus ojos semicerrados tu cara adquiere una certidumbre, hay una mirada finalmente para ver tus párpados cerrados. También el amor, como el espejo y como la muerte, apacigua la utopía de tu cuerpo, la hace callar, la calma, y la encierra como en una caja, la clausura y la sella. Por eso es un pariente tan próximo de la ilusión del espejo y de la amenaza de la muerte; y si a pesar de esas dos figuras peligrosas que lo rodean a uno le gusta tanto hacer el amor es porque, en el amor, el cuerpo está aquí.


1 La recuperación del cuerpo en el proceso del despertar es un tema recurrente en la obra de Marcel Proust. (N. de la R.)

* La conferencia “El cuerpo utópico”, de 1966, integra el libro El cuerpo utópico. Las heterotopías, de reciente aparición (ed. Nueva Visión).


viernes, 29 de octubre de 2010

Cáncer de mama, un asesino silente en América Latina BBC MUNDO


Patricia Luna
BBC Mundo


Las siluetas en negro representan una de cada nueve mujeres que serán diagnosticadas de cáncer de mama en el mundo.


El cáncer es la segunda causa de muerte en América Latina. Y el de mama es el tumor que más vidas se cobra entre las mujeres latinoamericanas, según cifras de la Organización Panamericana de Salud (OPS).


Pero los expertos afirman que todavía no recibe la atención que merece en la región, lo cual he llavado a varias organizaciones no gubernamentales a efectuar una campaña de concientización durante todo el mes de octubre.


Se calcula que este año habrá en América Latina un estimado de 150.000 nuevos casos y más de 37.000 muertes.


"En América Latina hay un índice de 40 casos de cáncer de mama por cada 100.000 personas y uno de muerte de 12 por cada 100.000. Si lo comparamos con Estados Unidos y Canadá (...) vemos que el índice de muertos casi dobla el de otros países", explica a BBC Mundo Silvana Luciani, investigadora de la OPS.


No hay cifras oficiales, pero organizaciones no gubernamentales estiman que entre 60 y 70% de las mujeres en América Latina descubrieron demasiado tarde que padecían de cáncer de mama.


La enfermedad registra un 98% de supervivencia si se detecta en el estadio 1, y entre 85% y 86% de supervivencia en el estadio 2, pero sólo un 30% cuando se identifica en los estadios 3 y 4. Esta sería una de las grandes causas que hace que la enfermedad se cobre más vidas en la región que en otros lugares del mundo.


Cambió desde 2006


Este octubre se celebra en todo el mundo el mes de concientización de la lucha contra el cáncer de mama.


El cáncer de mama superó, en 2006, en mortalidad a cánceres tradicionalmente más letales, como el de cérvix.


Según datos publicados en la revista científica Reproductive Health Matters sólo un 10% de las mexicanas detectaron ese mismo año la dolencia en la fase 1.


"El cáncer de mama supone un desafío porque ha avanzado de forma muy rápida y muy silenciosa, no la vimos llegar pero se cobra muchas vidas", afirma a BBC Mundo Felicia Knaul, investigadora del Instituto Carso de la Salud y Fundación Mexicana para la Salud, sobreviviente de la enfermedad y Directora de la ONG para la concientización "Tomátelo a pecho".


Para muchos especialistas en el área, el cáncer es una condición que afecta cada vez más a los llamados países de ingresos medios y una consecuencia del progreso, los procesos demográficos y epidemiológicos sufridos por la región


Cada vez hay menos mujeres que se mueren en el momento del parto o por enfermedades contagiosas, pero estamos enfrentando cada vez más las enfermedades crónicas y no transmisibles y el cáncer de mama es una de las principales


Felicia Knaul, investigadora del Instituto Carso de la Salud y Fundación Mexicana para la Salud

"Cada vez hay menos mujeres que se mueren en el momento del parto o por enfermedades contagiosas, pero estamos enfrentando cada vez más las enfermedades crónicas y no transmisibles y el cáncer de mama es una de las principales", explica Knaul.


"Cuando empezamos a mirar más de cerca, en los países del cono Sur como Brasil, Argentina o Chile, que tienen unos ingresos más altos, se produce una mayor incidencia de esta cáncer de mama que en países como Centro América, donde los indices de cáncer de mama son menores y el de cervix es mayor. Hay una gran relación entre los factores socio económicos y el impacto del cáncer", puntualiza Luciani.


Factores de riesgo


En el caso del cáncer de pecho no hay un factor o causa que explique la enfermedad, como ocurre con el cáncer de pulmón y el tabaco. Pero si hay factores de riesgo. La creciente obesidad, la comida, factores ambientales y, sobre todo, el retraso de la edad reproductiva de la mujer y la falta de lactancia, que han sido factores tradicionalmente protectores para la mujer.


Pero los expertos señalan que la incidencia de la enfermedad en la región tiene que ver con una falta de conciencia por parte del público, de acceso a sistemas de detención precoz y la falta de políticas gubernamentales.


"La no aplicación generalizada de aplicación de la mamografía a partir de los 40 años, la falta de formación del médico a la hora de realizar una buena exploración que pueda detectar la enfermedad, el que no se perciba la enfermedad como un problema para las mujeres de bajos ingresos o que en muchos países la mamografía sea costeada por el paciente son algunos de los problemas que estamos detectando a la hora de luchar contra esta enfermedad", explica Knaul.


No sólo la Casa Blanca también la pirámide maya mexicana de Chichen Itza se tiñó de rosa para recordad la enfermedad.


"En México se ha hecho por ejemplo una gran inversión en mamografías pero no tienen técnicos para que las lean. En países como Chile o Uruguay los sistemas de detección son mejores que en otros países, pero otros lugares están lejos de tener buenos sistemas de prevención y detección en marcha", explica en conversación con BBC Mundo Eduardo Cazap, presidente de la Sociedad Latinoamericana y del Caribe de Oncología Médica.


Aunque Cazap señala, con acierto, una de las grandes constantes en la región: la imposibilidad de hacer generalizaciones.


"El cuadro de Latinoamérica es variable. La incidencia no es la misma en Argentina capital que en el norte del país y no resulta igual las grandes ciudades que las pequeñas poblaciones. Hay países muy diferentes, no es lo mismo Haití que Costa Rica. Hay diferente capacidad de acceso a tratamientos y diferentes realidades socioculturales".


Una diferencia que habría que tenerse muy en cuenta a la hora de hacer campañas de concientización para vencer el estigma que aún tiene la población.


"Una cosa es educar a una población en Sao Paulo y otra en medio de la selva peruana, o en zonas alejadas del Caribe o en la Patagonia argentina. Es un problemas de que las campañas educativas lleguen a toda la población de una forma eficaz y a todos los estratos sociales y eso es difícil", asegura el investigador.


Falta de datos


Y más allá de todos también hay problemas estructurales: la falta de datos verificables.


Muchas de las estadísticas no son certeras. No todos los países tienen registros. No hay obligatoriedad de registrar el cáncer, pero sí hay obligación de registrar las defunciones
Eduardo Cazap, presidente de la Sociedad Latinoamericana y del Caribe de Oncología Médica.
"Muchas de las estadísticas no son certeras. No todos los países tienen registros. No hay obligatoriedad de registrar el cáncer, pero sí hay obligación de registrar las defunciones", dice Cazap.


Hay países donde no existe ningún registro de cáncer oficial. Los datos son sacados por extrapolación de regiones vecinas.


"Y a veces el certificado está incorrectamente completado. Le ponen paro cardíaco pero la señora falleció de cáncer", explica Cazap.


Para el investigador el registro poblacional debería ser obligatorio y sólo puede hacerse a nivel gubernamental, modificando las leyes.


"Los datos ayudan a establecer el diagnóstico. Usted no puede construir una casa sin tener los planos o la evaluación financiera sin los números, para el cáncer es lo mismo. Si no sabemos cuáles son los cánceres prevalentes, en qué regiones, cuáles son las edades, lo que sólo conocemos de forma fragmentaria, no podemos luchar realmente con la enfermedad".


EL SALVADOR ONU pide a El Salvador eliminar penalización absoluta del aborto y derogar Ley de Amnistía EL FARO.NET

El Comité de Derechos Humanos de la ONU pidió que se modifiquen las disposiciones del Código Penal que criminalizan el aborto en todas sus formas y pidió, además, que se derogue -o enmiende- la Ley de Amnistía y que el Estado impulse "activamente" investigaciones sobre las violaciones a los derechos humanos documentadas por la Comisión de la Verdad.

Daniel Valencia
elfaro.net / Publicado el 28 de octubre de 2010


El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pidió este jueves a El Salvador que despenalice el aborto y que deje de perseguir judicialmente a las mujeres que interrumpen su embarazo.


"El Salvador debe tomar medidas para impedir que las mujeres que acuden a los hospitales públicos sean denunciadas por el personal médico o administrativo por el delito de aborto. Asimismo, en tanto no se revise la legislación en vigor, el Estado debe suspender la incriminación en contra de las mujeres por el delito de aborto", reza el texto del Comité.


Actualmente, el Código Penal salvadoreño castiga con penas de entre 2 y 8 años "a aquel que provocare un aborto con el consentimiento de la mujer o la mujer que provocare su propio aborto o consintiere que otra persona se lo practicare".


En teoría, en El Salvador no se puede hacer ningún tipo de aborto, ni siquiera el terapéutico o uno en el que se aleguen razones éticas, como en los embarazos producto de violación. Incluso hay casos en los que una mujer que alega haber sufrido un aborto espontáneo es procesada por las autoridades.


La Asamblea Legislativa reformó en 1997 la Constitución de la República, para establecer que se entiende la existencia de un ser humano desde el momento de la concepción.


Para el organismo, que vigila el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, El Salvador debe adaptar su legislación a dicha norma internacional en lo referente a la interrupción voluntaria del embarazo, ya que, por ejemplo, se viola la presunción de inocencia al considerar delito cualquier tipo de aborto.


La resolución del Comité ocurre dos meses después de que el presidente Mauricio Funes declarara públicamente que la promoción de la despenalización del aborto no es un tema que estuviera en su agenda gubernamental. “Yo no he dado ninguna orden para la revisión de dicha ley. La Asamblea debe revisar las leyes”, dijo Funes el 25 de agosto pasado, desacreditando la posición que la directora del Instituto de la Mujer (Isdemu), Julia Evelyn Martínez, quien expresó el compromiso de El Salvador por revisar dicha legislación en el Consenso de Brasilia, celebrado en julio de este año.


El pleito en el gobierno de Funes por la declaración desautorizada de la directora del Isdemu levantó un debate entre las organizaciones conservadoras, apoyadas por la iglesia católica, que defienden la penalización absoluta del aborto, y las organizaciones feministas que exigen una revisión de la normativa. En la Asamblea Legislativa, sin embargo, ningún partido político exigió nada al respecto, pese a la controversia. El último suceso referido al tema en el parlamento ocurrió en las vísperas de las elecciones presidenciales, cuando la Fundación Sí a la Vida (en contra del aborto) consiguió que todos los partidos políticos, incluidos los diputados del FMLN y el actual vicepresidente, Salvador Sánchez Cerén, firmaran un libro en el que se plasmaba un "compromiso por la vida".


Siempre en temas relativos a la integridad de las mujeres, el Comité denunció "la persistencia de estereotipos y prejuicios sobre el rol de la mujer en la sociedad", que permite que, en la práctica, se registren altos niveles de violencia física y sexual contra las mujeres.


"El Estado debe investigar con todos los medios a su alcance los hechos de violencia contra la mujer, y especialmente esclarecer los casos de asesinatos de mujeres, identificando a los responsables, enjuiciándoles e imponiéndoles sanciones apropiadas", plantea la resolución.


Contra Ley de Amnistía


En la resolución del Comité de Derechos Humanos también hay un apartado que recomienda al Estado derogar o enmendar la ley de Amnistía para que se investiguen los crímenes cometidos durante la guerra civil (1980-1992), como el homicidio de monseñor Óscar Arnulfo Romero.


"El Comité reitera su recomendación en el sentido de que se derogue la ley de Amnistía o se la enmiende para hacerla plenamente compatible con las disposiciones del Pacto. El Estado debe impulsar activamente las investigaciones sobre todas las violaciones de los derechos humanos documentadas por la Comisión de la Verdad, entre los cuales se destaca el asesinato de monseñor Oscar Romero", dijo el comité, que dio una conferencia de prensa en Ginebra.


El Salvador ha desatendido reiteradamente las recomendaciones similares que ha emitido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que considera que el Estado ha violado el derecho a la justicia y ha promovido la impunidad al mantener la vigencia de la Ley de Amnistía de 1993.


La ONU, además, pidió una revisión referente a las detenciones provisionales, que bajo la autoridad policial pueden extenderse hasta 72 horas, más otros tres días por decisión judicial.


"El Estado debe revisar la legislación relativa a la detención provisional para hacerla compatible con las disposiciones del Pacto, para asegurar que dicha detención no exceda las 48 horas", reza el texto.


Asimismo, el Comité se mostró "preocupado" por el hecho de que la prisión preventiva pueda extenderse bajo ciertas circunstancias hasta 24 meses.


Según la resolución, El Salvador deberá proporcionar información pertinente sobre la aplicación de las recomendaciones en el plazo máximo de un año.





jueves, 28 de octubre de 2010

EL SALVADOR Misa de conmemoración 30 años del asesinato del Rector Mártir Ing. Félix Ulloa

Consultoría sobre Derechos de la Mujer CIDH

Consultor/a
Relatoría de los Derechos de la Mujer
Solicitud de Hojas de Vida


La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (“CIDH”) está en la búsqueda de un/a abogado/a que trabaje como consultor/a temporero/a para la Relatoría Sobre los Derechos de la Mujer (“Relatoría”) en la ejecución de un proyecto conjunto entre la CIDH y el UNFPA en América Central, especialmente enfocado en el acceso a la justicia y la violencia sexual contra las mujeres en El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras.


La Relatoría Especial de la CIDH sobre los Derechos de la Mujer ofrece atención específica a la CIDH en materia de derechos humanos y asuntos de género.  Desde su creación en el 1994, la Relatoría ha apoyado el trabajo de la CIDH en la esfera de los derechos de la mujer a través de la publicación de estudios temáticos, el desarrollo de nueva jurisprudencia dentro del sistema de casos individuales, y en la investigación de distintos temas que afectan a los derechos de la mujer en países específicos de la región, a través de visitas a los países y la elaboración de informes de país.


Fecha de Publicación :        28 de octubre de 2010

Fecha de cierre           :         28 de noviembre de 2010

Fecha de inicio            :        6 de diciembre de 2010

Duración                       :        Contratación mensual hasta por un año

Honorarios                   :        $5,000 por mes

Lugar                             :        Mesoamérica


La Comisión Interamericana solo considerará solicitudes presentadas antes de la fecha de cierre, que contengan documentos adjuntos y que cumplan con los requisitos incluidos en esta convocatoria

Documentos:

1.            Una hoja de vida actualizada, una copia del diploma de derecho y de diplomas y otros grados académicos, certificados, y otros que demuestren que los requisitos establecidos en esta convocatoria relacionados con educación y experiencia han sido cumplidos.

2.            Trabajos escritos sin editar en español y en inglés.

3.            Una lista de referencias con información de contacto.

4.           Sujeto a discreción de la CIDH, se solicitará a los candidatos con las mejores calificaciones el responder a preguntas adicionales.


Los documentos deben ser enviados por correo electrónico a la siguiente dirección:

cidhoea@oas.org.  En la línea de sujeto, por favor indicar CIDH/CPR/01/06.

Productos esperados durante los dos primeros meses de contratación:

1.      Preparación de un cronograma de ejecución de actividades.

2.      Preparación y circulación de un cuestionario especializado a los Estados Miembros de la OEA, organizaciones de la sociedad civil, agencias internacionales y expertos sobre el tema del proyecto.

3.      Sistematización de información y documentación existente sobre el problema de la violencia sexual y el acceso a la justicia de las mujeres en América Central.

Otros productos/actividades/resultados del proyecto de extenderse la contratación:

4.      Viajes de coordinación a la sede de la CIDH en Washington, DC y a oficinas de UNFPA.

5.      Organización de un seminario subregional con representación de varios sectores de países de América Central incluyendo el gobierno, la sociedad civil, agencias internacionales, el sector académico y diversos expertos en el tema.

6.      Elaboración de un informe temático centrado en la situación de las mujeres víctimas de violencia sexual en los países de América Central (con especial énfasis en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) que ofrezca un diagnóstico sobre los mayores logros y desafíos en la respuesta de la administración de justicia, y sus distintas instancias, a las denuncias y casos de violencia sexual, y apoyar el proceso de aprobación, publicación y difusión de dicho informe en el marco de los procesos de la CIDH.

7.      Organización de la presentación del informe temático en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, con la representación de diversos sectores a nivel nacional, incluyendo el gobierno, la sociedad civil, agencias internacionales, el sector académico, y diversos expertos en el tema.

Requisitos Mínimos:

1.      Un diploma de derecho de una universidad reconocida.

2.      Cinco años de experiencia práctica en el campo de los derechos humanos y género, preferiblemente en temas relacionados a la protección de los derechos de las mujeres en América Central.

3.      Experiencia práctica trabajando con distintos sectores – organizaciones internacionales, organizaciones de la sociedad civil, entidades estatales y el sector académico, entre otros.  

4.      Familiaridad con el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho doméstico de los Estados Miembros de la OEA.  Conocimiento de los mecanismos de la protección internacional de los derechos humanos.

5.      Fluidez completa en Español y en Inglés.

6.      Excelente capacidad de comunicación, por la vía oral y escrita.  Habilidad de comunicarse con personas de todos los niveles sociales y educativos.

7.      Capacidad de trabajar independientemente y con supervisión limitada, en situaciones que requieren trabajo de equipo y para producir resultados de acuerdo a plazos.