miércoles, 30 de septiembre de 2009

Nuevo impulso por la igualdad y la equidad en El Salvador El Consejo por la Igualdad y la Equidad

El pasado 4 de septiembre se presentó oficialmente el Consejo por la Igualdad y la Equidad ( CIE )




 La misión del Consejo es brindar asesoría e impulsar el proceso de diálogo social y político sobre la igualdad y la equidad, procurando involucrar a diferentes actores y generando acuerdos que permitan integrar el tema en la agenda política, de manera oportuna ante la actual coyuntura política.


El CIE, que nació hace más de un año, en julio de 2008, está constituido por un mosaico de personalidades salvadoreñas precedentes del ámbito académico, político y de la sociedad civil. Personalidades reunidas con el objetivo de eliminar las barreras existentes para lograr la igualdad y la equidad, y para posicionar el tema de género como una de las prioridades políticas del país.


En este proceso se seleccionaron y acordaron una serie de temas a los que el Consejo dará especial prioridad: Participación política de las mujeres, salud, pobreza y violencia contra las mujeres. Tras la elaboración de un Informe que analiza con mayor profundidad la situación de estos temas en El Salvador, el objetivo es entregar el Informe y sus recomendaciones cuando hayan transcurrido 100 días del nuevo gobierno.


Qué es el CIE?


El Consejo es un espacio de reflexión, análisis, diálogo y seguimiento del avance de igualdad de género en El Salvador. Busca definir recomendaciones y estrategias de abogacía y sensibilización, interactuar con actores sociales, promover acercamientos entre dichos actores e identificar temas prioritarios para la acción pública.
Ámbitos prioritarios para la igualdad


El Salvador ha logrado avances considerables en materia de género desde la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995. Sin embargo, persisten desigualdades en el goce y el ejercicio de los derechos entre hombres y mujeres en diferentes áreas, las cuales se han considerado como temas prioritarios para trabajar e impulsar desde el Consejo.


En la presentación, Julia Evelyn Martinez, actual directora del ente rector de las políticas de la mujer en el país – ISDEMU- nos aproxima a una serie de datos que se evidenciaron tras el análisis de contexto.


1.- Pobreza:


Ante el contexto actual de crisis económica, y la mayor vulnerabilidad económica de las mujeres, el objetivo del CIE será monitorear y recomendar que todos los planes de pobreza incluyan las necesidades y particularidades de la vida de las mujeres, y que cuenten con la participación directa de las mujeres, no solo como beneficiarias indirectas.


¿Porqué las mujeres salvadoreñas sufren más de cerca la pobreza que los hombres? Aunque su jornada de trabajo sea más amplia que la de los hombres (un 86% de las actividades del cuidado es asumido por las mujeres), no se valoriza el trabajo doméstico no remunerado, cuando su valor representaría la tercera parte de la riqueza nacional (30% del PIB). Las mujeres ocupan los empleos precarios y de menos ingresos, mayoritariamente en el sector informal o bajo la categoría de sub empleadas, con ingresos inferiores al salario mínimo establecido oficialmente. Los empleos menos favorables, como maquila y trabajo doméstico remunerado son sectores feminizados (80% del trabajo doméstico y 73 % de los empleos de la maquila son ocupados por mujeres). Esta situación tiene especiales implicaciones ya que más de la tercera parte de los hogares en El Salvador cuentan con jefatura femenina.



2.- Salud


Hablando de derechos reproductivos, no se puede obviar que el embarazo adolescente constituye un grave problema social y un problema de salud pública en el país. La proporción de adolescentes embarazadas ha permanecido constante en estos últimos 5 años y representa una la tercera parte de los embarazos del país.


La maternidad adolescente compromete la autonomía económica de las mujeres, así como las aspiraciones académicas de las jóvenes salvadoreñas. El 42, 5% de mujeres embarazadas entre 15 y 24 años no fueron planeados, y dos de cada tres mujeres de 15 a 24 años de edad no usaron ningún método anticonceptivo en las primeras relaciones sexuales.


Los datos en relación a la mortalidad materna revelan la relación que existe con el acceso a la salud y la escasa de toma de citologías: Aunque se ha reducido la tasa en los últimos años y se ha mejorado el acceso a la salud materna, hay un gran abismo de oportunidades en función del lugar de residencia (urbano/rural).





3.- Violencia contra las mujeres


Según datos reportados por la Encuesta Nacional de Salud Familiar 2008, una de cada dos mujeres alguna vez casadas o en unión libre sufrió violencia por parte de su pareja durante su vida marital. Los datos del observatorio de la violencia de género de ORMUSA muestran que la violencia contra las mujeres tiene una tendencia creciente, especialmente la violencia física y sexual.


Una de cada dos mujeres salvadoreñas ha sufrido violencia por parte de su pareja antes de los 19 años, una de cada 10 mujeres ha sufrido violencia sexual y en la ultima década 2.853 mujeres han sido asesinadas de manera violenta, la mayoría de las veces por hombres conocidos e incluso por hombres con los que mantenían algún tipo de relación (familiar o íntima)


4.- Participación política


En palabras de la actual Directora del ISDEMU; El Salvador padece un rezago estructural en esta área. Las mujeres apenas tienen escasa presencia en los ámbitos de decisión. Únicamente el 11% de las alcaldías están encabezadas por mujeres, mientras que en la Asamblea Legislativa el porcentaje de diputadas asciende a 19%.



Gioseppo logra el primer sello de Igualdad para el calzado Elche ESPAÑA

La firma ilicitana Gioseppo ha recibido de manos del Secretario Autonómico de Bienestar Social, Daniel Calatayud, el sello “Fent Empresa. Iguals en oportunitats”. Con este distintivo Conselleria reconoce a Gioseppo sus esfuerzos para favorecer entre sus empleados la conciliación de vida laboral y familiar y su vocación por atraer y cuidar el talento.


AICE Elche 29/09/09. Este mediodía la firma ilicitana distribuidora de calzado y complementos  Gioseppo ha recibido el reconocimiento a su labor pionera dentro del sector calzado por facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar a sus sesenta trabajadores. La iniciativa contempla medidas que permiten flexibilizar las jornadas y fidelizar al capital humano, sobre todo al de género femenino que es el  que mayores dificultades encuentra en tiempo de crisis o la hora de asumir la maternidad.


Según la Directora de RR.HH. de Gioseppo, Esperanza Navarro, “ha sido todo un reto elaborar el plan GioEqual, porque el del calzado es un sector muy complejo con una tradición de largas jornadas de trabajo con actividad incluso los sábados”.  Para hacer frente a las necesidades reales de los trabajadores la firma ha apostado por reforzar uno de sus principales bazas: el hecho de ser una empresa familiar y contar con valores familiares. Desde Gioseppo aseguran no  estar dispuestos a perder esta seña de identidad porque permite conocer las necesidades de las personas que trabajan en la empresa y ajustarse mejor a sus necesidades y su bienestar también se traduce en un incremento de la productividad.


Gioseppo ve en este  Plan de Igualdad una excelente herramienta de gestión para los Recursos Humanos y un buen argumento para fidelizar a sus empleados ajustándose  a sus necesidades sin perder productividad, además de una garantía para la diversidad. “Necesitamos gente de todas las edades, porque nuestro sector acumula mucho conocimiento implícito que está en las personas mayores, pero también nuevas generaciones que hablen idiomas, les guste viajar y les apasione la moda. Hacen falta mujeres porque comunican muy bien, hablan idiomas y están tituladas en las titulaciones que requerimos; también hacen falta hombres, porque ofrecen aportaciones propias de la masculinidad muy valiosas para la empresa. Ante perfiles tan distintos es normal que haya necesidades distintas”, afirma Esperanza.


Según la  directiva las mujeres abandonan la empresa porque llega un momento que no pueden con todo, se presenta el dilema y hay que elegir. “A lo largo de los años en Gioseppo hemos tenido que prescindir de mujeres extremadamente buenas en su trabajo que tras casarse o tener hijos han decidido abandonar la empresa. Las pymes no nos podemos permitir el lujo de prescindir de ellas sobre todo cuando en un proceso de selección el 80% de los candidatos son mujeres y en muchas ocasiones las finalistas son ellas. No se trata de ideologías de género, es que hay que seleccionar mujeres porque son ellas las que llenan las universidades”. ¿Cómo nos vamos a conformar con una trayectoria profesional de 10 años y más aún cuando la maternidad da tanto valor a las trabajadoras?, pregunta Esperanza.


Entre las prioridades del Plan de Igualdad de Gioseppo se encuentran la de garantizar la diversidad, la igualdad de salarios, la igualdad de oportunidades y la de proyección profesional entre hombres y mujeres, pero también atraer a la gente más valida y mantenerla: ganarse el talento.


Gioseppo es una empresa innovadora en estas iniciativas pero según su Directora de Recursos Humanos este plan de igualdad supone un derecho para hombres y mujeres y la responsabilidad debe ser compartida entre las empresas de ambos miembros de la pareja para que el esfuerzo sea conjunto y todas la partes puedan beneficiarse. Unas declaraciones respaldadas por el Secretario General de la Asociación de Industriales del Calzado de Elche (AICE), José Orts, que anima al resto de empresas asociadas a tomar nota de este tipo de iniciativas que permitan entrar los horarios racionales en las empresas: “Los mercados se transforman, pero también las empresas y por consiguiente sus Recursos Humanos. No podemos cerrar los ojos a una realidad tan evidente como la transformación del mercado laboral. Hay que seguir innovando para tener equipos motivados porque es esto lo que hace fuertes a nuestras empresas. Como se puede ver ser una empresa puntera no está reñido con este tipo de iniciativas”.


En palabras de Esperanza Navarro este tipo de medidas tienen un trasfondo social pero también de eficiencia y productividad ya que disminuye el nivel de estrés, las bajas, la siniestralidad laboral, no se pierden Recursos Humanos por maternidad, etc.


Ventajas Plan GIOEQUAL


Flexibilidad en el horario de entrada entre las 08:00 y las 09:20 horas. El que entra antes puede disponer de dos horas para comer, el que entra más tarde puede ir recuperando horas de trabajo, por ejemplo el viernes por la tarde, que también abre la empresa aunque fuera de horario oficial.


Flexibilidad para participar en la vida educativa de los hijos. Si el padre o la madre quiere acudir a un recital de sus hijos, asistir a tutorías, orientación psicopedagógica o reuniones del AMPA, entre otras, puede hacerlo. Después recupera las horas invertidas en cualquiera de las dos quincenas del mes. Como el horario de la empresa contempla márgenes, las pueden recuperar.


Flexibilidad en las vacaciones. Si un padre quiere acompañar a su hijo al extranjero para acomodarse por estudios puede invertir en ello parte de sus 30 días de vacaciones anuales.


Flexibilidad para necesidades médicas no graves de los hijos: Con esta medida los padres pueden acudir con sus hijos a el dentista, a ponerse las vacunas, citas con el pediatra, etc…


Flexibilidad en caso de hijo en estado grave. En caso  hipotético de tener un hijo en estado grave con necesidades de cuidados médicos graves el padre o la madre pueden reducir su jornada al 50% sin perjuicio en su sueldo. Esta medida es mucho más eficiente que una baja. El afectado en este tipo de situaciones hasta prefiere trabajar y además lo motivas para seguir trabajando y no los pierdes.


Flexibilidad para clases de preparación al parto. A partir de la semana 37 no van a cargo de la jornada laboral y la empleada no tiene que recuperar esas horas. El hombre sí que puede acompañar a su mujer, pero esas horas las tendrá que recuperar.




Las feministas exigen: democracia en la casa y en el país CODEMUH HONDURAS

La Colectiva de Mujeres CODEMUH denuncia y repudia ante la Comunidad Nacional e internacional lo siguiente: La industria maquiladora está incrementando las violaciones a los derechos humanos/laborales de las mujeres y hombres que trabajan para sus empresas, están siendo obligadas(os) a laborar los sábados, domingos o extendiendo la jornada laboral diaria, para reponer los días no trabajados por los toques de queda que impuso el gobierno de facto en todo el territorio nacional, el lunes 21 de septiembre de 4:00 PM a 6:00 AM de día siguiente, y ese mismo martes se amplió hasta las 10:00 AM del miércoles 23 de septiembre de 2009, en tal sentido, nos encontramos encerradas (os) en nuestras casas por mas de 48 horas continuas. 




Y el día miércoles se aplicó nuevamente a partir de las 5:00 PM hasta las 5:00 AM del jueves subsiguiente, ese mismo día el toque de queda inició por la noche a las 7:00 PM. La Colectiva de Mujeres Hondureñas repudia una vez más las violaciones y el abuso sistemático que el sector maquilador ha venido incrementando a los derechos humanos/laborales de las obreras y obreros que trabajaban para sus empresas. Según el Artículo 23 del Código de Trabajo vigente establece "El trabajador puede participar de las utilidades o beneficios del patrono, pero nunca asumir sus riesgos y pérdidas"; por lo tanto, los empresarios(as) no pueden cargarle sus perdidas por la crisis política nacional, de la cual los empresarios y las empresarias son parte de de las actores y las actoras que la provocaron. SEÑORES y SEÑORAS ustedes no pueden ni deben obligar a las trabajadoras y trabajadores las pérdidas que USTEDES MISMOS PROVOCARON CON EL GOLPE DE ESTADO. Hacemos un llamado a las MARCAS TRANSNACIONALES, por ejemplo a: Nike, GAP, ADIDAS, HANES Brands Inc, HBI, Walmart, entre otras, así como a las y los estudiantes de las universidades de los EEUU y al pueblo consumidor en general, quienes lucen las prendas de vestir producidas en las fábricas de sudor de Honduras, a que le exijan a la industria maquiladora para que paguen a sus trabajadoras y trabajadores los días que no se presentaron a laborar por existir un toque de queda impuesto por el gobierno de facto, sin exigir que repongan esos días. Y a las trabajadoras y trabajadores a no aceptar reponer los días no trabajados. La Colectiva de Mujeres Hondureñas CODEMUH cuenta con testimonios de obreras y trabajadoras organizadas en los grupos, que están siendo obligadas a trabajar los sábados, domingos o que les exigen laborar horas después de su horario normal sin pago de horas extras a fin de reponer los días perdidos por los toques de queda. Con la fé en que el pueblo pobre hondureño al que ustedes le llaman TURBA ¡JAMAS SERÄ LO QUE FUE HASTA EL 28 DE JUNIO 2009! NO A LA VIOLENCIA, SI A LA ESPERANZA. Las Feministas Exigimos, Democracia en la Casa y en el País. Colectiva de Mujeres Hondureñas CODEMUH. SPS/25/9/2009

Aborto: legislaciones comparadas IPPF/RHO AMERICA LATINA

La Federación Internacional de Planificación de la Familia– IPPF/RHO, Regional Hemisferio Occidental presentó su nuevo documento “Aborto legal: regulaciones sanitarias comparadas”, resultado de un análisis comparativo del marco regulatorio sobre acceso a servicios de interrupción legal del embarazo (ILE) en 13 países: México, Colombia, Brasil, Perú, Panamá, Bolivia,Puerto Rico, Guyana, Canadá, España, Sudáfrica, Italia y Noruega.


El documento pretende servir como herramienta de consulta de información sobre los principales contenidos y medidas adoptadas en los países investigados, con el fin de orientar decisiones en materia de normas que favorezcan el acceso a servicios de Interrupción Legal del Embarazo, ILE. Para ello fue realizada una comparación de las regulaciones de cada país con base en un conjunto de dimensiones definidas a partir de los elementos de tales regulaciones, a fin de contribuir en la eliminación efectiva de las barreras y garantizar el acceso oportuno a servicios de aborto legal.


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La rebelión de las sotanas Medellín COLOMBIA

Por: Cristina de la Torre



“LAPIDACIÓN MEDIÁTICA CONTRA la mujer”, escribió el profesor Juan Guillermo Londoño, jefe de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Antioquia, para referirse a la mar de oprobios que la inquisición de Medellín ha lanzado contra una Clínica de la Mujer que la Alcaldía dará al servicio de la ciudad. Doce obispos y un séquito de Torquemadas encabezan la cruzada. Dicen que ésta prepara su clímax en pulpitazo simultáneo de 150 párrocos que sacarán a sus fieles a las calles en manifestación sagrada contra ese “centro abortista” inspirado en sospechosa “ideología de género” que pretende “separar a la mujer de la maternidad”.


Y es que la clínica se propone proteger la salud integral de la mujer, agravada por las variadas formas de violencia que la aplastan. Entre otras, la de negarle el derecho a disponer de su cuerpo, de su vida y de su libertad en aras de un metafísico derecho a la vida del feto. Desenlace fatal de semejante afrenta, miles de colombianas fallecen en la desesperación de abortos practicados a mansalva y sin higiene, como conviene a la clandestinidad y la pobreza. No saben ellas que la ley las ampara, pues el aborto se despenalizó en Colombia a la voz de malformación del feto, embarazo por violación o peligro de muerte para la madre. Mas, si lo saben, pueden dar con un facultativo que se insubordina contra la ley y niega el procedimiento. Si 93% de los delitos sexuales recaen sobre la mujer, se comprenderá por qué el aborto sin seguridad es la segunda causa de muerte entre las colombianas.


Precisamente a esta tragedia respondió aquí la despenalización del aborto. La norma obliga al Estado a “proveer servicios de salud seguros y a definir los estándares de calidad que garanticen el acceso oportuno a los procedimientos de interrupción voluntaria del embarazo. “Si las entidades de salud no ofrecen estos servicios con calidad y oportunidad, serán objeto de sanciones”. Pero la altanería de la jerarquía católica y de sus amanuenses contra el Estado laico restaura un pasado que no muere. Se pasan ellos la ley por la sotana y descorren el velo de su hipocresía. Ahora la “reina del hogar”, eufemismo que en Antioquia coronó a la mujer como sirvienta de su marido y de la prole, queda reconocida como ser inferior y sin derechos, humillado en el sadismo de una sociedad enferma.


El aborto, escribe Londoño, se practica entre ricas y pobres, entre blancas y negras, solteras y casadas. La diferencia radica en las condiciones en que se practica: el rostro de las madres muertas por aborto inseguro “es joven, es pobre, es marginado y lleva las huellas de una violencia de género que las acompaña por generaciones desde su propia concepción y hasta el último de sus días y de ello es cómplice una sociedad indolente e hipócrita como la nuestra”.


La polvareda moralizante que este proyecto ha levantado, asfixia. Y ofende. Porque no sólo conculca derechos adquiridos sino que degrada, aún más, la condición toda de la mujer colombiana. Negarle servicios especializados para atender sus dolencias físicas y morales cuando la sociedad y la cultura se han ensañado en ella, perpetúa una desigualdad que autoriza todos los excesos. Nos parece ver de nuevo, en cada púlpito, las manitas gesticulantes de monseñor Builes instando, no ya a la guerra contra liberales y masones en tiempos de la violencia, sino contra las mujeres. Un tal “Juan David”, lector de El Colombiano, habrá acatado la orden, pues escribe: “Si hoy permitimos que una madre mate a su hijo, debemos (…) plantearnos la idea de matar madres abortistas para que las cosas se equiparen”.


Cristina de la Torre


La mujer y sus derechos COLOMBIA

SEGÚN INFORMES DE PROFAMILIA, el aumento de embarazos en mujeres entre los 11 y 16 años es alarmante en Colombia.


A partir de 2000, las cifras del país son las más elevadas de Suramérica. En los estratos altos, 11 de cada 100 adolescentes tienen un embarazo. En los más bajos, la proporción es de 31 por cada 100. El 51 por ciento de las adolescentes embarazadas no tienen acceso a educación secundaria y el 60 por ciento de las hijas de madres adolescentes corren el riesgo de repetir la historia. Con motivo de la celebración hoy del día mundial de la prevención del embarazo adolescente, es preciso retomar el debate.


La estadística en esto no falla. Las políticas públicas en salud sexual y reproductiva no cumplen sus objetivos. Las campañas educativas, que casi siempre comienzan a edades en las que los adolescentes ya han iniciado su vida sexual, se limitan a proveer métodos de planificación. La educación sexual integral, que provee información sin tapujos, fomenta el diálogo y contribuye a la formación de autoestima, no se imparte en los colegios públicos ni se promueve desde las entidades garantes de la salud pública.


Ante tan desolador panorama, el sabotaje de iniciativas novedosas y modernas, como la creación de una clínica especializada en atender la salud mental, sexual y reproductiva de las mujeres y niñas de los estratos más vulnerables de la ciudad de Medellín, no puede menos que indignar.


Son ofensivos los argumentos esgrimidos por miembros de la Iglesia católica, voceros de organizaciones activistas y columnistas de la prensa conservadora que consideran que es un despropósito invertir tanto dinero en las mujeres cuando existen “enfermos crónicos y terminales”. Y resulta igualmente anacrónico y perjudicial aducir “peligros y riesgos de la anticoncepción”, en una ciudad en la que, cada día del año pasado, en promedio, 23 adolescentes se convirtieron en madres. Pero sobre todo es inadmisible que los servidores públicos de un Estado que se dice laico, privilegien los intereses de poderosos religiosos y pasen por encima de los mandatos constitucionales.


No es de extrañar —aunque sí de lamentar— que el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, reconocido por ser un católico practicante, haya decidido desplegar un operativo de control sobre el proyecto de la Clínica de la Mujer. Pero sí sorprende y desilusiona el equívoco proceder del alcalde de Medellín, Alonso Salazar, quien cedió ante las presiones del clero antioqueño y no sólo sacó de su gabinete a las secretarias de Salud y de la Mujer —gestoras del proyecto—, sino que acabó negociando con el arzobispo de la ciudad, Alberto Giraldo, a quien le prometió que “en la clínica no se harán interrupciones voluntarias de embarazos, ni siquiera en los casos estipulados por la Corte Constitucional”.


Bajo ninguna circunstancia tendría el Estado colombiano que rendirle cuentas a la Iglesia católica en materia de salud sexual y reproductiva. Las concesiones hechas por el gobierno municipal de Medellín condenan a las mujeres que por ley califiquen para un aborto legal —en su mayoría adolescentes víctimas de violaciones— a numerosos trámites burocráticos que, por lo general, tardan más que el embarazo.


El Estado no sólo debe invertir en la realización de campañas preventivas y en la consumación de interrupciones legales del embarazo. También debe contribuir a eliminar las trabas que impiden el acceso a nuevas ideas. En este sentido, entre tanta propaganda institucional televisiva, brilla por su ausencia la información destinada a las mujeres en relación con sus derechos, su cuerpo y su sexualidad. El hecho de que tenga que ser Profamlia, una entidad privada sin ánimo de lucro, la abanderada de la educación sexual y la encargada de enseñar a planificar a las jóvenes adolescentes de todo el país, dice mucho de la situación.



Elespectador.com


Más muertes maternas Entrevista con María Teresa Blandón NICARAGUA

Desde 2006, año de la penalización del aborto terapéutico en Nicaragua, el número de muertes maternas aumentó. En ese país 2 de cada 10 embarazos ocurre en adolescentes y recientemente se han documentado casos de niñas violadas por parientes y obligadas a continuar con embarazos no deseados.


En opinión de María Teresa Blandón, directora del Programa Feminista Centroamericano La Corriente , la Iglesia Católica y la élite gobernante de esta nación centroamericana “tienen una enorme responsabilidad” en los decesos y las violaciones a los derechos sexuales y reproductivos.



Después de la prohibición del aborto terapéutico en Nicaragua, ¿qué ha sucedido con los derechos humanos de las mujeres?


El concepto de los derechos humanos es más amplio. El tema del aborto terapéutico hace referencia al ámbito específico de los derechos reproductivos, claro, pero también de derechos básicos como lo son el derecho a la vida y a la salud. Lo que ha pasado es que ha habido un incremento de las muertes maternas, sobre todo, aquellas relacionadas con el embarazo.


Hay problemas en los hospitales que tienen que ver con la penalización del aborto terapéutico, pero también con las malas prácticas médicas. Han ocurrido hechos muy lamentables de mujeres que murieron porque no se las atendió oportunamente, porque hubo indolencia, miedo por parte de los médicos y también mala praxis.


¿Las mujeres en su país tienen acceso a métodos anticonceptivos? ¿A la píldora de emergencia?


Lo hay. Sobre todo a métodos anticonceptivos El Ministerio de Salud reporta un incremento de mujeres que tienen acceso a los métodos. Esto es mayor en las mujeres urbanas que en el caso de las mujeres rurales. El problema sigue siendo con el segmento de las mujeres adolescentes. Éstas sí tienen poca información, poco acceso a los servicios de salud reproductiva, y además son las que están teniendo un incremento importante de embarazos. Nicaragua es el país con la tasa más alta de embarazos en adolescente de América Latina: el 20% de los nacidos vivos corresponde a embarazos en adolescentes. Según las encuestas nacionales, el promedio de inicio de vida sexual activa de las mujeres es muy temprano: 17 años en la ciudad y un poco más alto en el caso del campo. A pesar de que muchas mujeres han oído hablar de métodos anticonceptivos, más de un 10% no pueden resolver esta necesidad.


Ya el caso de la píldora de emergencia es otro. No ha sido particularmente fomentada por el Ministerio de Salud, sino por algunas organizaciones no gubernamentales que trabajan en el ámbito de los derechos reproductivos.


Recientemente Amnistía Internacional alzó la voz respecto a los casos de niñas y adolescentes violadas por familiares y obligadas a continuar con embarazos no deseados en Nicaragua. ¿Qué está haciendo el movimiento amplio de mujeres para cambiar esta situación?


Primero que todo, desde el año 2006, cuando la Asamblea Nacional penalizó el aborto terapéutico, el movimiento feminista, en alianza con otros actores como la Sociedad de Ginecología y Obstetricia, el Movimiento Comunal, algunas redes de centros alternativos de la mujer, ha mantenido una campaña permanente ante la Corte Suprema de Justicia para exigir la restitución del aborto terapéutico.


Hemos iniciado infinidad de recursos por inconstitucionalidad; hemos documentado las muertes maternas y los casos de estas niñas violadas y obligadas a continuar con el embarazo; hemos desarrollado una campaña internacional con organismos como Amnistía Internacional y las Naciones Unidas para lograr crear un estado de opinión nacional e internacional que presione a la Corte Suprema de Justicia a restituir el derecho al aborto terapéutico.


Ha sido muy difícil porque la Corte Suprema de Justicia está completamente controlada por los dos partidos hegemónicos, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), actualmente en el gobierno, y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), un aliado casi incondicional del Frente Sandinista, desde que suscribieron un pacto a inicio de esta época. El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, don Rafael Solís, dijo el 28 de mayo a una delegación del movimiento feminista en la cual participo que había un anteproyecto de ley, pero que realmente los magistrados sandinistas no lo querían firmar porque tenían miedo de que la jerarquía católica los excomulgara. En clara violación a la Constitución de la República, nos mandó a hablar con la Conferencia Episcopal del país.


¿Qué papel han jugado los grupos evangélicos y católicos? ¿Cuál ha sido su estrategia para colocar el tema en la agenda política?


Los grupos evangélicos no tienen una posición común. De hecho, hay algunos pastores que en su momento se pronunciaron a favor del aborto terapéutico, otros en contra. De todas maneras, el papel más protagónico, más beligerante lo tiene la jerarquía de la Iglesia Católica, puesto que históricamente ha intervenido en las políticas públicas, sobre todo en aquellas que tienen que ver con sexualidad y reproducción. Ellos jugaron un papel muy importante, tanto de manera directa, como a través de sus grupos, en particular Provida que ha tenido un lobby permanente en la Asamblea Nacional, desde comienzos de la década de los 90, incluso con el interés de reformar la Constitución para que pueda aparecer que hay vida desde la concepción.


En el contexto electoral de 2005 esta campaña se arreció. La jerarquía católica hizo marchas de 200 mil personas que incluían a los estudiantes de primaria y secundaria para exigir la penalización del aborto terapéutico. Por eso es claro que la jerarquía, junto con el FSLN y el PLC, tiene una enorme responsabilidad en la muerte de mujeres y niñas, producto de la penalización del aborto terapéutico.


¿Qué connotaciones y repercusiones tiene una campaña política como la del hoy presidente Ortega, en donde se han enarbolado frases de contenido religioso?


Es mucho peor que eso. No sólo invoca a Dios en la campaña electoral, también recluta al ex arzobispo de Managua para poder ponerlo al frente de un proyecto de “reconciliación nacional”. Abiertamente, el gobierno ha incluido en el presupuesto de la República partidas de dinero para la Iglesia Católica y distintos grupos de la Iglesia Evangélica. El presidente de la República y los parlamentarios admiten que penalizaron el aborto terapéutico respondiendo a la demanda de la Iglesia Católica, contraviniendo absolutamente el mandato constitucional que declara que el Estado de Nicaragua es laico. Daniel Ortega usa el lema “servirle al pueblo es servirle a Dios”. Por un lado, eso significa utilizar las creencias de la gente; por otro lado, es darle primacía a un grupo religioso para decidir qué políticas son apropiadas o no en materia de sexualidad y reproducción.

Es un acto de cinismo y de utilitarismo, de manipulación para mantener el estatus quo.


¿Usted considera que este es un gobierno que criminaliza a las mujeres, sobre todo a las más pobres?


Sí. Las feministas nicaragüenses y otros grupos de la sociedad civil de este país, decimos que este gobierno no puede ser un gobierno de izquierda, porque sigue siendo un gobierno misógino, profundamente machista, populista que ve a los pobres como los necesitados a los cuales puede llegar con políticas asistencialistas y después reclamarles fidelidad. Es un gobierno que no está apostando por una democracia participativa.


En América Latina actualmente hay 10 gobiernos. O mejor, nueve -porque no está el del presidente Manuel Zelaya- que se declaran de izquierda. Yo creo que los movimientos feministas tendríamos que hacer un esfuerzo para debatir, intercambiar y reconceptualizar qué es para nosotras la democracia, qué tipo de democracia queremos y, desde una perspectiva ética, ponderar cuáles son las exigencias que hacemos a estos gobiernos respecto al concepto de igualdad.


Ya no podemos permitir que las izquierdas latinoamericanas vuelvan a utilizar a las mujeres como lo hicieron en la época de la Guerra Fría, como en la época de los conflictos armados. Las feministas ya no estamos dispuestas a ejercer una ciudadanía al margen de nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestros propios proyectos emancipatorios. No puede haber izquierdas ni cambios democráticos si el concepto de igualdad de derechos y oportunidades no está en el centro de estas propuestas transformadoras.


¿Cuál es la magnitud de la criminalización por parte del Estado hacia las feministas y los médicos que están a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo?


Hasta ahora solo ha habido amenazas. No hay ningún médico preso, ninguna activista del movimiento feminista presa o perseguida directamente por estos temas; sin embargo, es una posición muy ambigua y muy centrada en el poder. La denuncia que se interpuso en la Fiscalía contra nueve líderes feministas por el caso emblemático de la niña Rosita, a quien le practicamos un aborto en 2003 sigue vigente. Es un juicio que ni lo cierran, ni lo llevan a cabo. Es como una amenaza latente en contra del movimiento feminista. No llegan a concluir ningún hecho, ni directamente a reprimir a ninguna de nuestras compañeras pero mantienen la puerta abierta para ocupar esto como pretexto. En algún momento, inclusive, quisieron decirnos que teníamos prohibido hablar del aborto terapéutico porque era hacer “apología del delito”.


Hay una actitud hostil, no sólo en relación con el tema del aborto terapéutico, sino porque a este gobierno le cae muy mal la crítica y la participación ciudadana desde una perspectiva autónoma. Tienen un modelo muy autoritario y muy controlador respeto de las organizaciones de la sociedad civil.


¿Cuál es la agenda del Ministerio de la Familia?


Fue creado por un gobierno de derecha, por el señor Arnoldo Alemán, líder muy reconocido asociado a la corrupción. Se creó como un favor directo a la Iglesia Católica. De hecho, el decreto de creación del Ministerio es una réplica de la Carta Pastoral de la Familia. Dice que se crea para promover los matrimonios entre hombres y mujeres que se unen por amor y con fines reproductivos. Ese es su fundamento político. Es un Ministerio asistencialista. La primera dama de la República decidió que ahora la prioridad del Ministerio de la Familia será trabajar con los niños en situación de riesgo. Entonces, están desarrollando un programa que se llama “Amor”, que se supone busca encontrar alternativas a los niños que viven en situación de calle.


¿En qué se diferencia y en qué se asemeja el contexto de Nicaragua con el resto de los países centroamericanos y latinoamericanos?


Además de Chile, en Centroamérica se concentran los países que tienen las medidas más restrictivas en relación al aborto terapéutico. El Salvador penalizó toda forma de aborto estando en el poder un partido de derecha, completamente reconocido por la participación que tuvo en las masacres crueles durante el conflicto militar. Fue un gobierno de derecha en Honduras el que también penalizó toda forma de aborto. En eso se asemeja el gobierno de Daniel Ortega: pasó a la historia tristemente por emular a dos partidos de derecha autoritaria, militarizada, violadora de derechos humanos.


Actualmente hay una crisis en Honduras tras el golpe de Estado al gobierno constitucional de José Manuel Zelaya Rosales, ¿cómo se solidariza el movimiento feminista de Nicaragua con sus compañeras en resistencia en el vecino país?


Desde el primer momento, como movimiento feminista, nos pronunciamos abiertamente en contra del golpe de Estado o golpe de gobierno, pues hay quienes dicen que el resto de las instituciones del Estado se han mantenido incólumes. A todas luces es inconstitucional y condenable. Nosotras sabemos que han creado un movimiento que se llama Feministas en Resistencia y que están desarrollando una labor muy valiente para demandar la restitución del orden constitucional. Sabemos que es una situación muy compleja. La clase política de Honduras es profundamente autoritaria, corrupta y el presidente constitucional, don Manuel Zelaya, no escapa de esa definición. Sin embargo, nosotras consideramos que para poder avanzar o resolver los problemas de nuestros países hay que mantener la demanda por el respeto a las normas constitucionales.


¿Qué influencia tiene hoy Estados Unidos sobre la situación de los derechos sexuales y reproductivos de la región?


Hemos tenido altas y bajas. Con el gobierno del señor Bush, se instaló en todo el mundo la Ley Mordaza, que significaba que la Agency for International Development (AID) no iba a dar dinero a ninguna organización que estuviese trabajando o promoviendo la interrupción voluntaria del embarazo. Afortunadamente, uno de los primeros decretos que aprobó el presidente Obama fue precisamente revertir esa ley. Ahora sí hay apertura a apoyar a las organizaciones que trabajan en los ámbitos de los derechos sexuales y reproductivos; sin embargo, el apoyo que el gobierno de los EUA ha dado en Centroamérica en estos temas es un apoyo marginal, no es sustantivo.


La feminista María Teresa Blandón invita a las personas de todo el mundo a sumarse a la campaña permanente e internacional por la restitución del aborto terapéutico en Nicaragua; a través de la página electrónica www.movimientofeministanicaragua.org y mediante comunicaciones al correo: lacorriente@cablenet.com.ni